
Actualmente, la investigación científica no se limita a publicar densos documentos teóricos de difícil acceso al ciudadano común; contrariamente la convergencia digital permite traducir complejos modelos econométricos, matemáticos y climáticos en herramientas instrumentales, programas dinámicos y aplicativos utilitarios de uso inmediato, con publicaciones accesible, gracias a la Inteligencia Artificial (IA).
El cruce vanguardista de ciencias biológicas, economía regenerativa y algoritmos predictivos marca el nacimiento de una verdadera "fábrica de soluciones" a la poli-crisis global (cambio climático, inseguridad alimentaria, nuevas pandemias) para atender sectores cada vez más vulnerables.
Hace 9 días, la “Calculadora del Clima”, sale a la luz este aplicativo considerado una revolución tecnológica y científica que nace en el corazón de Sudamérica, bajo autoría de Jorge León Quiroga Canaviri, experto internacional en Bioeconomía y docente e investigador de varias universidades bolivianas, para evaluar e interpretar incidencias bioeconómicas del cambio climático directamente en territorio, generando información bioeconómica preventiva para la toma de decisiones.
Su desarrollo es fruto de un proceso de co-creación científica, articulando el talento de investigadores junior locales, soporte de redes profesionales avanzadas y capacidad de procesamiento predictivo de la Inteligencia Artificial. Esta aplicación móvil rompe las asimetrías de información tradicionales con un propósito claro y ambicioso de democratizar el acceso a la ciencia, para productores de base, técnicos agrarios y tomadores de decisiones, brindándoles datos analíticos precisos, directamente en la palma de su mano, a través de celulares comunes como vemos en la imagen de la portada.
Es un escudo bio-digital contra los embates de El Niño y La Niña
La agricultura y actividades ligadas a ecosistemas naturales, por definición son sectores de alto riesgo expuestos a la volatilidad climática y ambiental. Hay regiones en Bolivia y el mundo, altamente vulnerables por fenómenos macro climáticos recurrentes como "El Niño" y "La Niña" que provocan desajustes drásticos en los regímenes de lluvias, sequías prolongadas, olas de calor extremo e inundaciones repentinas. Estas anomalías climáticas no solo desestabilizan el entorno, sino que gatillan un estrés de carácter hídrico, térmico y fisiológico severo en los cultivos, comprometiendo la seguridad alimentaria, degradando la salud de los suelos y destruyendo los márgenes de rentabilidad de las familias campesinas.
La Calculadora del Clima, es un aplicativo de primera clase que procesa en tiempo real variables meteorológicas locales, datos satelitales de humedad y temperatura del suelo, combinándolos con algoritmos de aprendizaje profundo para predecir escenarios de riesgo en microclimas específicos. Para iniciar la aplicación basta con introducir el lugar y municipio y dar un click (se autogeneran las coordenadas, al fijar el sitio con el dispositivo en mano) y en tiempo real se ven todos los datos climáticos. Se aclara que puede utilizarse la aplicación sin restricción en todo el planeta y toda clase de dispositivos (celulares, tabletas y computadoras portátiles).
Con la información generada, la gente de campo podrá abandonar esquemas reactivos tradicionales para: i) adoptar acciones preventivas rigurosas para reprogramar el riego eficiente en función del estrés hídrico detectado, ii) modificar calendarios de siembra o aplicar oportunamente correctivos biológicos de protección de la biomasa vegetal.

Validación internacional: Del Altiplano y los Llanos al corazón de Centroamérica
La robustez y versatilidad global del aplicativo, basado en la teoría andino-amazónica, fue testeado y validado en la República de Honduras, corazón de Centroamérica, que tiene una de las franjas territoriales más afectadas por el cambio climático, en el denominado Corredor Seco centroamericano.
Esta acción fue liderada por Jorge León Quiroga Canaviri, interactuando con sus alumnos del Doctorado en Economía y Empresa de la Universidad Tecnológica de Centroamérica (UNITEC) y profesores e investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH). Se probó que la sinergia adaptada de la matriz algorítmica del aplicativo, funciona en distintas realidades agrarias como la centroamericana.
Cogestión del conocimiento y alcance global
La agricultura en cualquier país se expone de forma crítica a riesgos climáticos. Su aplicabilidad le da un alcance global y multifacético (conectado al internet), permitiendo además su uso en la gestión integral de cuencas hidrográficas, planificación de infraestructura regenerativa, prevención de incendios forestales por estrés de biomasa seca y diseño de políticas públicas basadas en evidencia científica dura.
La cruzada de transferencia tecnológica y metodológica binacional entre Bolivia y Honduras, permitirá capacitar masivamente agricultores locales, líderes de comunidades indígenas, académicos, investigadores de centros tecnológicos y técnicos gubernamentales para su mejor utilización en ambos países. No se trata de entregar un software cerrado, sino el fomentar la cogestión del conocimiento, con flujo constante de datos generados en campo para beneficio de los propios productores, retroalimentando modelos científicos académicos, que cualificarán permanentemente la base de sustentación de la bioeconomía andino amazónica en el Sur Global.
El primer eslabón de una trilogía disruptiva
La Calculadora del Clima no es una herramienta aislada; constituye el primer módulo operativo de un ecosistema digital integrado por tres herramientas científicas que buscan equilibrar las ventajas tecnológicas en Latinoamérica. Se enfocado en el diagnóstico y prevención climática perimetral, para acoplarse sinérgicamente con otras dos plataformas modulares que revolucionarán el análisis de eficiencia productiva e hidro-gobernanza regenerativa del agua.
Los dos módulos complementarios serán revelados e instrumentados en detalle en nuestras próximas entregas especiales de las dos próximas semanas.
La mesa está servida para que ciencia aplicada e Inteligencia Artificial dejen de ser un mito urbano y se conviertan en herramientas de protección de la Economía de la Vida, guiando la resiliencia productiva del continente.

JORGE LEÓN QUIROGA CANAVIRI
Ph.D Economista Experto en Bioeconomía
Editor de Springer Nature, Frontiers of Science y F1000
