
"Le llamamos democracia (no al sistema) donde eliges quién te va a decepcionar. Las promesas duran una campaña, pero las consecuencias: Mucho más".
La semana pasada un amigo me envió el anuncio que gráficamente encabeza el presente artículo de análisis. Casi de inmediato, me propuse investigar a un tal Nayib Armando Bukele Ortez. Nacido en El Salvador el 24 de Julio de 1981. Fue y es empresario, alcalde y hoy es el descollante presidente de un pequeño gran país.
Cumple siete años de presidente, asumió el primer día de julio de 2019, una de sus primeras acciones de reestructuras primarias fue restablecer el orden tanto constitucional como civil en una sociedad golpeada salvaje e ilegalmente por la delincuencia pandillera, que dominaba todas las instancias de poder, respaldada por políticos de izquierda y algunos grupos económicos escabrosos.
Inspirado y fundamentado en sus principios cristiano-evangélicos; atacó al mal con y por el bien, reordenó en base a prioridades, urgencias y necesidades. Asentó la disciplina y la transparencia como sólida premisa para planificar acciones contundentes. Remozadas fuerzas del orden detuvieron a pandilleros peligrosos y los depositaron en recintos habilitados para ellos. Así, El Salvador comenzó un nuevo tiempo para dejar el estigma de ser el país más peligroso e inviable, al más seguro y promisorio de la región.
Bukele tiene varios y variados logros que generan alta ponderación, envidas sanas -como la nuestra- y opiniones contradictorias de desaprobación sustentadas por afectaciones propias de detractores perjudicados y/o gratuitos.
Un versículo bíblico que el presidente salvadoreño manifiesta con frecuencia es aquel que escrito está en Mateo 7:16: "Por sus frutos los conoceréis". Añadiendo lo que Jesucristo complementó en su pregunta, para hacer alusión a que lo bueno y lo malo no son ni serán compatibles. "¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos?
48.000 reos comunes trabajan en talleres implementados en los centros penales, desarrollando nuevas habilidades productivas y provechosas en distintas tareas específicas, lo que permite al estado un sobresaliente ahorro por mano de obra, que además forma parte sustancial de la reinserción social.
El moderno, vanguardista y especializado Hospital Nacional Rosales, es un referente de la transformación del sistema de salud, dispone de infraestructura y logística de punta, servicios integrales en quirófanos bien montados, como los quirófanos híbridos, que cuentan con equipos de imágenes para eventuales complicaciones. 140 máquinas de hemodiálisis forman parte del complejo y completo nosocomio, allí también llega el avanzado mobiliario construido por los presos productivos.
Las escuelas públicas están siendo remozadas, 70 están apropiadamente renovadas con aulas más espaciosas y cómodas, ambientes propicios, zonas de juegos y recreación, cocinas y comedores limpios, el programa educativo está entregando dos unidades por día.
La construcción está experimentando un crecimiento exponencial no registrado en 40 años, con el 24.45%, dinamizando al sector inmobiliario que genera empleos frecuentes y remunerados dignamente.
El turismo tiene amplio impulso por la seguridad del país centroamericano, por ejemplo; se estableció un récord en la pasada Semana Santa, el feriado permitió que 195.000 turistas disfruten de los atractivos y hospitalidad, la cifra incrementó el registro del año pasado en 51.1%.
El Aeropuerto Internacional de El Salvador multiplicó el número de usuarios en el primer trimestre del año, a más de un millón en relación a lo apuntado un año antes.
Las muy bien denominadas "Jornadas Seguras" llevan 1.180 días sin homicidios, gracias a las acciones contra las estructuras criminales.
En varias paradisíacas playas de 300 kilómetros del Océano Pacífico, se perfilan nuevos emprendimientos hoteleros, debido a la alta demanda de visitantes.
De hecho; también bajo el liderazgo visionario de Bukele, su nación es ya potencia mundial en mantenimiento de aviones. El Hangar 6 de la empresa Aeroman es el mejor equipado y especializado.
Se construyen nuevas carreteras o se amplían a 4 carriles las rutas de vertebración vial.
Algo que es ejemplar y se constituye en otro hito, es la construcción de un recinto penitenciario para funcionarios corruptos, el Centro contra la Corrupción ya tiene reservas por adelantado.
Nayib afirmó que a la delincuencia se la debe encarar con determinación y contundencia, no debe prevalecer porque el Estado o sus autoridades convivan con ella. El presidente asegura que su trabajo no siempre es reconocido ni comprendido, frecuentemente cuestionado por organismos teóricos y retóricos de derechos humanos, o por algunos de sus colegas como el socialista colombiano Gustavo Petro, a quien invitó oficialmente a llevarse a todos los confinados en las cárceles salvadoreñas.
Bolivia es la antítesis, la antípoda, con corrupción campante y sonante, con prófugos de la salpicada justicia que continúan gestando y ejecutando maquinaciones, manipulaciones y acciones peligrosamente perjudiciales que estancan desarrollo y eliminan oportunidades como emprendimientos.
Cuánta diferencia en obras ejecutadas, con hospitales de tercer nivel convertidos arbitraria e ilegalmente en "elefantes blancos", que nunca accedieron a cirugías robóticas que sí tienen en El Salvador. Puntualmente el Hospital de Trinidad-Beni, hoy inconcluso y convertido en monumental obra del engaño y la estafa política-partidista.
Con multiplicados ejemplos, como la pista de aterrizaje y despegue más extensa del Estado Plurinacional; 4.000 metros de longitud para naves de gran envergadura, que sólo se emplearon para actividades ilícitas. Con una Terminal Aérea abandonada, en una población de tan sólo 27.000 habitantes del Chapare.
Empero, también más recientemente, se descubrieron casos reñidos con la ley, inconclusos misteriosa y sospechosamente irresueltos, como las maletas con dinero en Viru-Viru, un avión que aterriza deficientemente en la resbaladiza pista de El Alto, trayendo multitud de fajos en billetes, disputados luego por los circunstanciales transeúntes de los alrededores quienes priorizaron rescatar dinero a personas. O la gasolina trucha que malogró incontables motores. O las cajas fuertes de Sebastián Marset, con dinero y joyas con paradero desconocido.
Toda regla tiene su excepción, Bukele es esa notoria y notable diferencia; enfatiza que Dios es su inspiración, que lo reconoce en todos sus caminos, que ÉL endereza sus veredas, tal cual lo señala el Antiguo Testamento en Proverbios 3:16.
Afirma que sus principios y valores tienen moral sólida gracias al conocimiento, comprensión y ejecución de la Palabra Divina.
Un adagio popular que recuerdo establece:" No seas bueno, sé justo. Demasiada bondad te hace útil. No valioso".
Gracias Bukele porque creemos que contigo, una golondrina puede hacer verano.

QUIQUE FRANCK
Periodista - Escritor
