
La esperada comedia-romántica “Un Milagro de Navidad en La Paz”, producida y protagonizada por la actriz boliviana Carla Ortiz, llegó a los cines del país el 4 de diciembre, consolidándose como una de las producciones más destacadas del cine nacional en los últimos años. Además de haber sido realizada un lapso de ocho meses, un milagro que la productora resalta.
La cinta reúne un elenco internacional de primer nivel encabezado por Jesús Castro, Nicolás Ponce y Daniela Ramírez, quienes comparten pantalla con un sólido grupo de actores bolivianos. Entre los talentos nacionales participan: Ale Añez, Mauricio Toledo, Freddy Chipana, Claudia Andrade, Pati García, Pedro Grossman. Su participación refuerza la identidad local de la película y pone en relieve la creciente presencia de actores bolivianos en producciones de gran alcance.
Uno de los mayores atributos de la película es la manera en que retrata la ciudad de La Paz, transformándola en un personaje central de la historia. El rodaje recorrió múltiples espacios emblemáticos y muestra su potencial para nuevas películas:
- Zona Sur y barrios tradicionales paceños
- Río Abajo
- Zonas de El Alto
- La ciudad colonial
- La fábrica de cemento Soboce
- El sistema de transporte por cable Mi Teleférico
La película destaca la geografía única, la vitalidad urbana y la diversidad cultural de La Paz, mostrando una ciudad viva, moderna, ancestral y profundamente humana. Los productores describen este retrato como un “pesebre natural”, en el que los contrastes —altura, clima, arquitectura, ritmos sociales— se convierten en elementos cinematográficos que enriquecen la historia.
Más allá de una propuesta navideña, “Un Milagro de Navidad en La Paz” busca conectar al público con su identidad, tradiciones y memoria colectiva. La película incorpora: villancicos andinos, costumbres paceñas, folclore boliviano, escenarios urbanos que reflejan la esencia de la ciudad.
El guión fue realizado, también en corto tiempo, por el destacado escritor Juan Pablo Piñeiro. Comenta que uno de los personajes que más le gustó crear fue el ángel, muy diferente a los estereotipos hoy conocidos.
Para Carla Ortiz el filme propone un mensaje de esperanza, unión y reconciliación, necesario en un contexto social que demanda puentes, afecto y reconocimiento mutuo. Una comedia romántica navideña que aporta al avance de la industria cinematográfica boliviana.
La entrevista completa en nuestro podcast Así Vamos; en este enlace.
Además, el proyecto destaca por la participación de técnicos bolivianos, equipo local y locaciones reales, convirtiéndose en un impulso significativo para la industria cinematográfica nacional, que cada vez apuesta por producciones más ambiciosas, visibles y con sello propio.
CRÉDITOS
Redacción: Svetlana Salvatierra Frontanilla.
Fotografías: Ruta 1825.
