
En el marco de las celebraciones por el mes aniversario de Bolivia nace 591 Hecho en Bolivia, una plataforma que reúne diseño, gastronomía, arte e industrias creativas para generar espacios de encuentro entre creadores, empresas, instituciones y público, con el propósito de fortalecer el ecosistema creativo nacional y proyectar el talento boliviano hacia nuevos escenarios,.
“Creemos que el diseño también construye identidad y proyecta la imagen de Bolivia. 591 Hecho en Bolivia nace para crear oportunidades de encuentro entre el talento nacional y el público, demostrando que nuestra creatividad puede dialogar con el mundo desde la autenticidad y la excelencia”, destacó Carlos Javier Araoz, diseñador y creador de Hijos de Ramón e impulsor de la plataforma.
La primera edición se realiza en alianza con Gustu, referente de la gastronomía boliviana, que comparte con la iniciativa una mirada centrada en el territorio, la biodiversidad, los productos nacionales y los saberes tradicionales.
“En Gustu creemos en el enorme valor de lo que nace en Bolivia. Esta alianza nos permite demostrar que la cocina y el diseño hablan un mismo lenguaje cuando se inspiran en nuestro territorio, nuestra biodiversidad y nuestras tradiciones”, expresó Coral Ayoria, chef y gerente general de Gustu.
591 Hecho en Bolivia se realizará los días 14 y 15 de agosto, de 12:00 a 20:00, en el restaurante Gustu, con una propuesta que conecta moda de autor y alta gastronomía. Durante ambas jornadas, el público podrá conocer las colecciones, conversar con sus creadores, descubrir los procesos detrás de cada marca y adquirir piezas de edición limitada.
La apertura oficial, prevista para el 14 de agosto, contará con un performance de moda dirigido por Miranda Montealegre, modelo profesional, instructora de pasarela y empresaria boliviana.
La primera edición reúne 16 marcas y propuestas de diseño boliviano que, desde diferentes lenguajes y territorios, reflejan la diversidad de la creación nacional: desde la alta costura y la joyería hasta el upcycling, el diseño sostenible, la artesanía y la recuperación de técnicas ancestrales.

16 miradas sobre el diseño boliviano
Hijos de Ramón, fundada por Carlos Javier Araoz y Fernando Justiniano, reinterpreta la identidad del oriente boliviano a través de fibras naturales, técnicas artesanales y procesos colaborativos con comunidades locales. Su propuesta ha llevado el diseño boliviano a escenarios internacionales.
Shalé, creada por las hermanas Alexia y Shadia Sauma, desarrolla prendas de autor, colecciones cápsula y piezas con identidad propia, combinando técnica, sensibilidad artesanal y una mirada independiente sobre la moda.
Acmé, de la diseñadora Carla Acosta, propone una nueva mirada sobre el denim desde Bolivia. La marca desarrolla jeans y prendas de mezclilla sustentables, sin género y de producción local, con énfasis en el diseño consciente.
Sonndo, de los hermanos Nelson y Fernando Martínez, apuesta por una estética audaz, cosmopolita y futurista, caracterizada por la combinación y superposición de texturas. La marca también desarrolla prendas de alta calidad para empresas de distintas escalas, adaptadas a sus identidades y necesidades.
Folk de los Pueblos, creada por Isabel Álvarez, combina técnicas artesanales, materiales tradicionales y diseño contemporáneo para crear piezas atemporales inspiradas en la cosmovisión y la vida cotidiana boliviana. Su trabajo se desarrolla en colaboración directa con artesanas y artesanos del país.
L’ancestra, fundada en 2021 por la paceña Danea Vacaflor, propone una alta moda ecológica, social y cultural que revaloriza saberes ancestrales. Sus piezas exclusivas conectan tradición, identidad y una visión contemporánea del diseño.
Churka Design, creada por María José Sarabia, destaca por su joyería de autor elaborada en plata y piedras semipreciosas. Sus diseños combinan creatividad, identidad y una estética contemporánea que le ha permitido alcanzar reconocimiento nacional e internacional.
Ana Palza, reconocida diseñadora y artesana boliviana, es pionera en la revalorización de la vestimenta tradicional de la chola paceña y de la mujer andina contemporánea. Su propuesta fusiona folklore, alta costura y joyería de vanguardia para llevar la identidad boliviana a escenarios internacionales.
Alma de Monte nace del territorio y del trabajo de mujeres artesanas de comunidades chiquitanas, guaraníes y Weenhayek. Sus piezas transforman saberes ancestrales y materias primas del bosque en diseño con identidad, contribuyendo a preservar la cultura y la biodiversidad y a generar oportunidades para las comunidades.
Indimbo, desde el Chaco boliviano, transforma los saberes ancestrales del pueblo guaraní en piezas artesanales elaboradas a mano por mujeres de Charagua Iyambae. Su propuesta vincula diseño, identidad y conservación, demostrando cómo la creación puede contribuir al desarrollo de las comunidades y al cuidado del territorio.
Gabriel Habitum Salvator (GHS) es la propuesta conceptual de diseño de autor del diseñador boliviano Gabriel Monje. Su trabajo fusiona moda experimental contemporánea y cultura andina, tomando como inspiración los principios rituales y explorando nuevas formas de interpretar la identidad desde la producción artesanal.
Candelaria Atelier desarrolla una propuesta de diseño de autor inspirada en el concepto de linaje. Sus colecciones, de estética bohemia, romántica y atemporal, recuperan historias y legados a través de prendas de confección artesanal, materiales nobles y una especial atención por los detalles.
Roca Studio, desde La Paz, apuesta por el upcycling como eje de su propuesta. La marca transforma denim y paño en piezas únicas mediante procesos completamente artesanales, resignificando materiales con historia para crear una moda contemporánea, consciente y con propósito.
San-Ta Chiripa, fundada en 2018 por Alejandra Sandoval, se especializa en prendas exteriores y abrigos de alta gama elaborados con fibras naturales como baby alpaca, lana, seda, lino y algodón. Sus colecciones se inspiran en el slow fashion y el concepto de lujo silencioso, con énfasis en exclusividad y calidad.
APTO High Quality Bolivian Fashion, con trayectoria desde 1989, es una marca nacional de moda y marroquinería que desarrolla prendas, carteras, maletines y accesorios artesanales en cuero natural, cuero de llama y fibras de camélidos. Su propuesta apuesta por la elegancia atemporal, la calidad y la durabilidad.
Carmen Camacho, diseñadora originaria de Sucre y referente de la moda boliviana, fusiona la alta costura con el tejido ancestral de las culturas de Chuquisaca y el norte de Potosí. Su trabajo, reconocido internacionalmente, promueve el comercio justo y utiliza fibras nobles e hilados ecológicos de alpaca, llama y oveja, poniendo en valor los saberes textiles del país.

Bolivia se proyecta desde su creatividad
Con esta primera edición, 591 Hecho en Bolivia y Gustu buscan convertir el mes aniversario del país en una oportunidad para visibilizar el potencial de las industrias creativas y demostrar que el diseño, la gastronomía y el arte también son herramientas para contar quiénes somos y proyectar a Bolivia ante el mundo.
“La gastronomía y el diseño comparten un mismo propósito: contar la historia del país desde sus productos, sus saberes y su cultura”, destacó la chef Coral Ayoroa.
Muchas de las propuestas que forman parte de esta plataforma tienen, además, un vínculo directo con el territorio a través del uso de materiales, fibras, técnicas y saberes bolivianos. Esta conexión no solo fortalece la identidad de cada creación, sino que contribuye a dinamizar cadenas productivas, preservar conocimientos ancestrales y generar oportunidades para artesanas, artesanos y comunidades de distintas regiones del país.


De esta manera, 591 Hecho en Bolivia busca mostrar que detrás de cada pieza existe una historia, un territorio y una red de personas que hacen posible que la creatividad se transforme en valor. Apostar por materiales y saberes bolivianos significa también apoyar el desarrollo de las comunidades, promover el consumo de productos nacionales y fortalecer una economía creativa con identidad propia.
La plataforma propone, además, generar nuevas conexiones entre creadores, empresas, instituciones y consumidores, fortaleciendo un ecosistema en el que el talento nacional pueda encontrar oportunidades de colaboración, circulación y crecimiento.
Cuando la gastronomía, el diseño y la cultura se encuentran, Bolivia encuentra una nueva forma de expresarse: desde su identidad, su creatividad y la riqueza de su territorio. Ese es el espíritu de 591 Hecho en Bolivia.
CRÉDITOS
Redacción: La Paz.
Fotografías: Juan Pablo Elliot/Ruta 1825.
