
Como una cartera que guarda más que objetos: historias, caminos y una visión de país, así se presenta Pierina G, marca de diseño boliviano fundada en 2019 por la abogada y gestora cultural Patricia Guerra. Con una propuesta estética anclada en el arte, el detalle y la fe, esta firma boliviana se posiciona como una de las más sólidas en el rubro del diseño de autor y la moda de lujo hecha en Bolivia.
Inspirada en la mujer que abre caminos, Pierina G nació para rendir homenaje a quienes equilibran la maternidad, el trabajo y el crecimiento personal. Y lo hizo desde un accesorio: el bolso, repensado como objeto de arte y expresión personal. Así deslumbró en la presentación de su colección exclusiva "Eleve Gratia 1947".
La noche fue testigo de un desfile distinto. Más que moda, fue una declaración. Mujeres líderes, empresarias y referentes nacionales se convirtieron en modelos por una noche, vistiendo la última colección de cuero de lujo de Pierina Gi, que conjugó diseño, empoderamiento femenino y artesanía boliviana al más alto nivel.
“Esta pasarela se viste de gala. Hoy celebramos a las mujeres que han roto barreras y se han abierto caminos. Ellas son el reflejo de la fuerza y la belleza integral que la marca busca representar”, enfatizó Patricia Guerra, al inicio del desfile.
Cada una de las piezas fue presentada como una obra de arte. Los trajes y carteras se complementaron con joyas de diseñador, sombreros artesanales y música cuidadosamente seleccionada, logrando una puesta en escena sofisticada y emotiva.
En este enlace: el video de la pasarela de "Eleve Gratia 1947".
“Nuestra mayor inspiración es la mujer integral: profesional, madre, creyente. Esa mujer que rompe esquemas y marca diferencia en la sociedad”, sostiene Guerra.

Su primera colección de carteras, fue un punto de partida que dejó claro el camino: exclusividad, belleza, técnica y significado. Se trataba de carteras intervenidas con obras de arte de Koqui Handal, certificadas y numeradas, con sello boliviano y calidad internacional.
“Era un bolso, sí. Pero también era una obra de arte portátil. Y eso generó una respuesta poderosa del público”, recuerda con alegría.
En un mundo donde el lujo se ha vuelto muchas veces sinónimo de marcas globales y estandarización, Pierina Gi apuesta por una definición propia del lujo: piezas limitadas, hechas a mano, con materiales nobles, acabados minuciosos y, sobre todo, con un relato detrás.
“Para nosotros el lujo no es solo visual. Está en la precisión de las líneas, en la perfección de las costuras, en la historia que lleva cada pieza. En el amor con el que se hace”, detalla Guerra.
Todas las colecciones —desde bolsos hasta las exclusivas prendas de vestir— se producen en talleres bolivianos, principalmente en Santa Cruz. El trabajo con marroquineros y artesanos especializados forma parte del compromiso de la marca con el desarrollo local. En paralelo, la empresa establece acuerdos formales para proteger el diseño y evitar la copia de modelos exclusivos, algo que ya ha tenido que enfrentar.
“Nos han copiado, sí. Pero si nosotros seguimos creando con calidad, el producto original siempre hablará por sí mismo”, reflexiona la diseñadora.
Las carteras y colecciones de Pierina Gi han sido parte de exposiciones en países como Estados Unidos, Honduras y Argentina, acompañando muestras de arte de Koqui Handal. Además, la marca ya ha entablado vínculos con artistas internacionales, entre ellos una reconocida artista plástica argentina y un creador francés con quien preparan una próxima colección.

“Queremos mostrar que Bolivia puede exportar lujo, arte y creatividad. Que podemos estar a la altura del mercado internacional sin perder nuestra esencia”, resalta.
La presentación de la colección exclusiva "Eleva Gratia 1947", realizada en La Paz, es un homenaje al Bicentenario de Bolivia. La ciudad natal de su fundadora fue el escenario para un desfile íntimo que apostó por mostrar diseño de autor con identidad boliviana, sin estaciones ni repeticiones. “El verdadero homenaje, es decir: no vamos a parar. Seguimos apostando por Bolivia con lo mejor que tenemos”.
Una fe que se cose a cada diseño
El nombre Pierina G también guarda un significado personal y espiritual. Está inspirado en Pierina Gilli, una enfermera italiana a quien, según la tradición, se le apareció la Virgen María en 1947. Patricia Guerra, profundamente creyente, afirma que su marca es también un acto de fe.
“La verdadera dueña de la empresa es la Virgen. Yo soy solo la segunda al mando. Todo lo bello que dicen de los productos, siento que viene de ese amor divino que nos guía”, expresa con entusiasmo.
Más allá de las carteras y las telas, Patricia Guerra se ha convertido en una voz que alienta a jóvenes diseñadores y artistas a creer en sus talentos, a empezar sin esperar condiciones perfectas. “Los dones son regalos divinos. Si tienes ese talento, no esperes. Explótalo. Créelo. Y hazlo bien, porque eso también transforma tu entorno”.
Con identidad, arte, técnica y espiritualidad, Pierina Gi no es solo una marca: es una propuesta de país que camina al lado de mujeres valientes, desde los Andes hasta las vitrinas del mundo.
CRÉDITOS
Redacción: Svetlana Salvatierra.
Fotografías: Ruta 1825 y Pierina Gi.
