
Las autoridades locales y representantes del sector privado oficializaron la incorporación de Amstel como marca auspiciadora oficial del Jisk’a Anata 2026, una de las expresiones culturales más emblemáticas del carnaval paceño. La llegada de la marca al país se concretó bajo la representación de Bebidas Bolivianas BBO S.A., consolidando así una apuesta conjunta por el fortalecimiento económico y cultural del departamento de La Paz.
El Jisk’a Anata, cuyo nombre en aimara significa “pequeña fiesta” o “pequeño carnaval”, es una celebración cultural profunda que forma parte del corazón del carnaval de La Paz. Tradicionalmente se lleva a cabo el lunes de Carnaval, justo después de la entrada de los pepinos (domingo) y antes del martes de ch’alla, y simboliza un momento de gratitud a la Pachamama por los frutos de la cosecha y el inicio de un nuevo ciclo agrícola.
Concebido originalmente por la Sociedad Andina de Conjuntos Folklóricos (SOACOF) en 1994 con el objetivo de rescatar las danzas tradicionales bolivianas, el Jisk’a Anata ha crecido rápidamente: de unas pocas fraternidades en sus inicios, ahora participan decenas de agrupaciones con miles de bailarines.
En su edición del Bicentenario de Bolivia, participaron 76 fraternidades, aproximadamente 20.000 bailarines, lo que refleja la magnitud y el carácter inclusivo del evento.
Una de las fortalezas del Jisk’a Anata es su catálogo de danzas. En el desfile participan desde grupos con repertorios tradicionales andinos hasta expresiones mestizas y folclóricas urbanas, entre ellas: Tarkeadas, Sikuris, Ch’utas, Pepinos, Kullawadas, Caporales, Tinkus, Chacareras, Saya, Morenadas, Moseñadas, Khantus de Charazani, Salay, Suri (sicuris), Kusillos, Potolos, entre muchas otras.

La asociación entre Amstel, representada por BBO Bebidas Bolivianas S.A., y el Jisk’a Anata no es solo una inversión de marca; es un apoyo estratégico para el desarrollo local y cultural, enfatizaron sus representantes, en el evento realizado en la Cámara Nacional de Industrias.
Amstel es producida en Bolivia aportando a la economía nacional. Con su patrocinio se generan expectativas de una mayor visibilidad y atracción de más visitantes al carnaval, turistas nacionales y extranjeros, que dinamizarán también el comercio local y los servicios.
La incorporación de Amstel al Jisk’a Anata 2025 no es simplemente un patrocinio: es una alianza que reconoce el valor vivo de la cultura paceña, su poder de convocatoria y su papel como motor de desarrollo. En esta unión entre industria y tradición, el carnaval deja de ser solo una fiesta, para convertirse en un espacio de reactivación económica, de identidad compartida y de progreso con sentido, enfatizaron los representantes de Amstel y SOACOF.

CRÉDITOS
Redacción: La Paz.
Fotografías: Una imagen del Carnaval del Bicentenario 2025 del diario Jornada e imágenes de la CNI.
